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El sonido de la catástrofe Rafael Sánchez-Mateos Paniagua / WEBZINE BILBOQUET#7 REAL jun2007 / ISSN 1886-8932 |
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2# Siempre suena una canción alegre .......Imposible para el pobre Adorno imaginar al poeta y su poema después de aquello. Imposible imaginarlo escribiendo poesía. Imposible imaginar a Adorno en Europa. Imposible imaginarlo portando la maleta de Walter. Atravesando los Pirineos. Atravesar el Pirineo. Atravesar el acontecimiento con el lenguaje. Con la letra. Dar cabida a la letra, después de Auschwitz, para Adorno, resulta bárbaro. Es imposible escribir poesía. Quizá no sea un problema de posibilidad. Si es posible o no. La cuestión es qué poesía atraviesa el acontecimiento. Qué lenguaje sería capaz de atravesar el acontecimiento. Ese acontecimiento oscuro de la historia. Qué lengua es capaz de nombrar la historia. Quién sería capaz de atravesar Auschwitz. Quién sería capaz de atravesar el Sena. Quién sería capaz de atravesar los Pirineos. Y escapar de los nazis. Y escapar de los franquistas. Y escapar de la muerte. Paul Celan y Adorno se intercambiaron varias cartas. Adorno en ellas mostraba su admiración por el poeta. Esta admiración cristalizó en el cambio de parecer de Adorno en torno a la pertinencia ético-estética de seguir produciendo tras la barbarie. En su Dialéctica Negativa, Adorno se corrige a si mismo: “tal vez haya sido falsa la frase según la cual, después de Auschwitz, ya no es posible escribir poemas.” (1) Quizá en el poema de Celan Todesfuge (Fuga de muerte) converja cualquier tipo de expectativa no ya de escribir poesía después de Auschwitz, sino sobre Auschwitz. En el poema de Celan, un hombre de ojos azules ordena a los judíos cavar, al son de la música que interpreta una orquesta de prisioneros para la ocasión:
.......Cavar al son de la música. Escribir al son de la muerte. Hacer pasar el lenguaje por la catástrofe. Nombrarla. No parar de nombrarla. Adorno. El cenizo de Adorno. ¿Cómo dejar de escribir poesía? Convocar al mutismo es reconocer la superación y el choque fatal del individuo con el acontecimiento. Esto no se puede representar dice Adorno. Esto se debe representar dice Celan. Y Godard y Resnais. Celan confía en poder restituir a la letra la capacidad de hacerse cargo de lo acontecido. Incluso al precio de desmantelar la sintaxis, desmontar el habla, sacar al idioma de su mito. “La poesía alemana ha tomado, creo yo, otros caminos que la francesa (…) Su lenguaje se ha tornado más sobrio, más fáctico, desconfía de lo bello, intenta ser veraz. Es por lo tanto, no perdiendo de vista la policromía de lo aparentemente actual –si se me permite usar una palabra del campo visual- un lenguaje “más gris”; un lenguaje que entre otras cosas también quiere saber que su musicalidad se asienta en un lugar donde no tenga ya nada en común con la eufonía que, más o menos indiferente, aún consuena y resuena con lo más espantoso” (3) . La musicalidad que resuena con lo más espantoso. ¿Cómo cantar esa canción?. ¿Cómo hacer sonar ese violín cuya música se eleva en el aire como una columna de humo negro?. La cuestión para Celan no era si tenía cabida escribir un poema después de la catástrofe, sino qué garganta habría de escribirlo. El ruiseñor o el zorzal. El salón de baile o las cenizas. Ambos pájaros cantores, pero cantores-luz y cantores-sombra. Humo blanco y humo negro. Letra blanca. Letra negra. “Leche blanca. Leche negra del alba te bebemos de noche”. La lengua alemana reatroalimenta, si no los asienta por completo, los mitos de la nación y en Celan esta lengua es movida, agitada hasta hacerla comparecer en el centro de aquellos acontecimientos de los cuales estos mitos nada querrían saber. Ibarlucía señala que Celan, en Todesfuge no ofrece una representación del horror. La catástrofe es abordada como una experiencia lingüística. El horror es abordado como letra y desde la letra. No es un poema sobre el holocausto sino “es un poema contra la lengua poética que lo ha hecho posible, contra los versos que escribe –Él-, el oficial alemán que -vive en la casa y juega con serpientes-” (4) Un importante crítico del Tagesspiegel señaló que Todesfuge era un “ejercicio contrapuntístico, garabateado sobre un pentagrama o con una armonía muda: música para la vista, partituras ópticas”. Si bien este apunte podría resultar elogioso, lo que de verdad inquietó al poeta fue la negativa por parte del crítico de ahondar y reconocer los acontecimiento a los que Celan quiso referirse en Todesfuge. Escribió al periódico una carta: “Auschwitz, treblinka, Theresiendstadt, Mauthausen, los asesinados, los gaseados: allí donde el poema toma conciencia de eso, se trata de ejercicios contrapuntísticos sobre el pentagrama”. La fuga. El tema y su contrapunto. Varios tonos. Varios Temas. Varias fugas. La fuga de la representación. ¿Cómo representar la catástrofe?. Que un poeta se refiera a su escritura sobre el horror en términos musicales tendría que darnos que pensar en la medida en que, música y sonido, se relacionan de un modo muy distinto a lo icónico o visual con el término “representación”. En tiempos de catástrofe, la poesía presupuso su silencio. La fiesta de la muerte, hizo sonar la música del acabamiento. Ante el grito; ¿qué escribir?, ante el grito; ¿qué pintar? La catástrofe desestabiliza la práctica icónica. Las representaciones de la catástrofe arrastran consigo la polémica de una relación en crisis con el acontecimiento real que se vino a dar en ella. Transparencia documental o supervivencia en la ficción de lo real. El ámbito de lo sonoro excede a la controversia moderna en torno al estatuto de la imagen y sus vínculos con lo real. ¿Cómo confiar al lenguaje, la representación de un acontecimiento en el que sólo se daba cita el aullido? El silbido de las balas. El grito de guerra. Si acaso, podría dar cuenta del lenguaje siniestro de la técnica. El grito siempre estuvo ahí. Se hizo oír. En el atacante y en el atacado. Garganta sin palabra. Voz sin enunciado. Grito sólo. Lamento. Lo para-lingüístico se impone a lo lingüístico. La explosión a la semántica. El grito a la palabra. La imposibilidad de dar representación al espectáculo de la muerte, presupone una oscuridad escópica, una suerte de ángulo muerto, pero no necesariamente una oscuridad timpánica. .......En palabras de Nancy “el paso de paradigma plástico y poético a un paradigma musical significa que el orden de los significados articulados mediante la traducción de una realidad identificable y (re)construible es reemplazado por el orden expresivo de una intimidad esencialmente inefable”(5) . Lo inefable, para Nancy no supone una suprasignificación sino todo lo contrario, una ultrasignificación. Esta ultrasignificación no puede ser rastreada a partir de un código cualquiera. Sólo podrá ser explorada en términos estrictamente musicales, esto es; no semánticos, no lingüísticos, y por supuesto no afectivos.Porque la música ocupa ese espacio informe (en términos lingüísticos y expresivos) que hay entre palabras. Espacio que da forma a lo informe: aquello que la nación es (o desea ser) aquellos miedos que el pueblo alimenta (o desea dejar de alimentar). Las virtudes de la música como elemento captador, movilizador y exaltador no es algo que descubrieran los nazis. Siempre ha estado ahí:
.......El canto alemán. Los himnos del pueblo. Las pulsiones de la identidad colectiva. Los compañeros de raza. PsyOps. Estas reflexiones nos llevan más allá de las primeras sobre Adorno (no es posible escribir poesía después del horror) sobre Celan (debemos escribir poesía no después del horror sino sobre el horror) nos obligan a hacernos la pregunta sobre si es posible escribir poesía (arte-música) en el centro mismo del horror. Cómo hacer música en el fin de los tiempos. Cómo escuchar a ese ángel negro que viene a anunciarnos que todo está ya consumado. Ese ángel apocalíptico, ángel negro, ángel zorzal cuyo canto viene a introducirse en el tímpano del escatológico evangelista. Dispongamos un celista, un violinista, un clarinetista y un pianista. Pensemos en precario. Un cello con tres cuerdas. Un clarinete desajustado. Un violín enjuto y un piano sin preparar. Olivier escucha unos pajarillos. ¿serán ruiseñores? ¿serán zorzales? Están presos en Nancy han pasado por Verdún y ahora los llevan en camiones hasta el campo de Görlitz, en Silesia, Alemania entonces, Polonia ahora. 1941. Stalag VIIIA es un campo angosto. Lo habitan 30.000 prisioneros. Hay una biblioteca con varios miles de volúmenes, se edita un periódico, conferencias en inglés y alemán, espacios deportivos y una orquesta de músicos polacos. No todo el mundo tenía derechos en Stalag… pero los músicos…¡los alemanes amaban la música!. El Quartour pour la fin du temps que escribió Messiaen tomó forma en este lugar. Y en Verdún. Y en Nancy. Los ojos del joven Olivier, que hasta ahora habían estado contemplando las vidrieras de la iglesia de la Trinidad en París, a partir de las cuales integró la idea de sinestesia (7) , ahora contemplaban la apariencia feliz de la máquina de matar nacionalsocialista. El fin de los tiempos. Jean Le Boulaire, Etienne Pasquier, Henri Akoka, y el propio Messiaen. Los cuatro ángeles sin garganta. El alarido en calma. El silencio ruidoso. La mística de cristal. Las siete trompetas (8) y el abismo inmortal de los que han vivido la catástrofe.
.......Y desde el otro lado:
.......Los novios de la muerte y los del quinto regimiento. Gravitar entre las músicas de los buenos y las músicas de los malos. Parece simple. Y probablemente sea tan simple como parezca. No se trata de moral sino de ética. Dar con la víctima y el verdugo. El juicio ha de producirse. No hay música que lo aplace. Ni silencio. El grito del indio. El tambor lejano. El soldado también tiene miedo. Por eso grita. El batallón de los novios de la muerte. Los indios anarquistas que se refugiaron tras un río. El catálogo es interminable (11) . Por cada país. Por cada idea. Por cada colina. Por cada campo de trigo teñido de rojo. Probablemente sea más amplio aún que cualquier catálogo otro. Uno no puede evitar, en la escucha del himno militar, ver como de un lugar muy lejano de nosotros mismos brota la exaltación pasional de lo que deberíamos considerar la catástrofe por venir. Pero hay algo cegador en él. Algo que te hace marchar. Que te toca. Lethal-songs. La fiesta antropológica de acabar los unos con los otros. Una antigüedad siempre a la moda. La fiesta donde se bailarán los últimos sones. La suerte siniestra de un zarpazo de fiera. Extraño vitalismo el del soldado, que lo arrastra cantando hacia la bala que acabará con él:
(1) ADORNO, TH. Negative Dialektik. Vol. 6 Pag 355 ver también “El judío Grande y el judía Chico. La Relación entre Paul Celan y Theodor w. Adorno” Comunicación de Carlos Thibaut. Universidad Carlos III. Departamento de Humanidades. Madrid 26/6/03 (2) Traducción de José Luis Reina Palazón. “Negra leche del alba la bebemos de tarde / la bebemos a mediodía de mañana la bebemos de noche / bebemos y bebemos / cavamos la fosa en los aires no se yace allí estrecho / Vive un hombre en la casa que juega con las serpientes que escribe / que escribe al oscurecer a Alemania tu pelo de oro Margarete / lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus mastines / silba a sus judíos hace cavar una fosa en la tierra / nos ordena tocad a danzar / Negra leche del alba te bebemos de noche / te bebemos de mañana a mediodía te bebemos de tarde / bebemos y bebemos / Vive un hombre en la casa que juega con las serpientes que escribe / que escribe al oscurecer a Alemania tu pelo de oro Margarete / Tu pelo de ceniza Sulamit cavamos una fosa en los aires no se yace allí estrecho / Gritad hincad los unos más hondo en la tierra los otros cantad y tocad / agarra el hiero del cinto lo blande son sus ojos azules / hincad los unos más hondo las palas los otros seguid tocando a danzar / Negra leche del alba te bebemos de noche / te bebemos de mañana a mediodía te bebemos de tarde / bebemos y bebemos / Vive un hombre en la casa tu pelo de oro Margaret / tu pelo ceniza Sulamit juega con las serpientes / Grita que suene más dulce la muerte la muerte es un Maestro Alemán / grita más oscuro el tañido de los violines así subiréis como humo en el aire / así tendréis una fosa en las nubes no se yace allí estrecho / Negra leche del alba te bebemos de noche / te bebemos a mediodía la muerte es un Maestro Alemán / te bebemos de tarde y mañana bebemos y bebemos / la muerte es un Maestro Alemán su ojo es azul / él te alcanza con bala de plomo su blanco eres tú / vive un hombre en la casa tu pelo de oro Margarete / azuza sus mastines a nosotros nos regala una fosa en el aire / juega con las serpientes y sueña la muerte es un Maestro Alemán / tu pelo de oro Margarete / tu pelo de ceniza Sulamit” http://www.saltana.org/1/docar/0423.html 24/04/07 Todesfuge recitado por Celan. ESCUCHAR (3) En IBARLUCÍA, Ricardo. La perspectiva del zorzal. Paul Celan y el Tango de la muerte. En Nuestra Memoria. Año XI Nº 25 Junio 2005, pp 47-64, Fundación Memoria del Holocausto. Buenos Aires. Argentina. 2005. (5) NANCY, Jean Luc. Vuestro espíritu en marcha en nuestras filas. En LA MÚSICA Y EL III REICH. De Bayreuth a Terezin. Fundación Caixa Catalunya y Cité de la Musique de Paris. Catálogo de exposición. 2007. pp 149-153 (7) "When I was 20 years old I met a Swiss painter who became a good friend by the name of Charles Blanc-Gatti, he was synaethesiac which is a disturbance of the optic and auditory nerves so when one hears sounds one also sees corresponding colours in the eye. I unfortunately didn't have this. But intellectually like synaethesiacs I too see colours- if only in my mind - colours corresponding to sound. I try to incorporate this in my work, to pass on to the listener. It's all very mobile. You've got to feel sound moving. Sounds are high, low, fast, slow etc. My colours do the same thing, they move in the same way. Like rainbows shifting from one hue to the next. It's very fleeting and impossible to fix in any absolute way. It's true I see colours, it's true they're there. They're musician’s colours, not to be confused with painter's colours. They're colours that go with music. If you tried to reproduce these colours on canvas it may produce something horrible. They're not made for that, they're musicians colours. What I'm saying is strange but it's true. I believe in natural resonance, as I believe in all natural phenomena. Natural resonance is in exact agreement with the phenomena of complimentary colours. I have a red carpet that I often look at. Where this carpet meets the lighter coloured parquet next to it, I intermittently see marvelous greens that a painter couldn't mix - natural colours created in the eye" http://www.oliviermessiaen.org 25/05/07 (8) Sobre la historia de la composición del Cuarteto ver la excelente investigación realizada por Rebecca Rischin. For the end of Time. The Store of the Messiaen Quartet. Cornell University Press. Ithaca. New York. 2003. (10) Se representó Molière, Schiller, Hofmannsthal, Shaw. Operas de Mozart, Puccini incluso Carmen de Bizet. Víctor Ullman creó piezas y óperas en los campos in formó un laboratorio de Música Nueva. No sólo la música culta estuve presente en los campos. Sería un error pensarlo así. También las músicas populares, el cabaret, e incluso el jazz. En Terezin había una biblioteca demás de 50.000 volúmenes y cuando el campo fue liberado contaba con más de 180.000. Ver catálogo LA MÚSICA….
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